CONGRESO SE UNE AL ESFUEZO DE LEGISLAR POR UNA BUENA SALUD MENTAL DE LOS GUATEMALTECOS, UNA PRIORIDAD GLOBAL
Sábado, 10 de octubre de 2020Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, que en términos generales significa el estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Agrega que a salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la adultez y la vejez.
Asimismo, las enfermedades mentales son afecciones graves que pueden afectar la manera de pensar, su humor y su comportamiento. Pueden ser ocasionales o de larga duración. Pueden afectar su capacidad de relacionarse con los demás y funcionar cada día. Los problemas mentales son comunes, un buen porcentaje de la población mundial son diagnosticados con un trastorno mental en algún momento de su vida. Sin embargo, hay tratamientos disponibles. Las personas con trastornos de salud mental pueden mejorar y muchas de ellas se recuperan por completo.
El Congreso de la República trabaja a favor de la población, para garantizar el bienestar de las personas. La Comisión de Salud y Asistencia Social, que preside el congresista Nery Mazariegos, del bloque Viva, fiscalizó la labor de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), para conocer la implementación de carreras relacionadas a la salud y psicología en centros regionales y la construcción de hospitales universitarios.
Esta misma Sala Legislativa ha tenido reuniones con la titular del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), Amelia Flores, con el objetivo de conocer y fiscalizar el presupuesto de la institución para el próximo año y garantizar que se incluyen dentro del gasto del 2021, la compra de vacunas para detectar el Covid-19, lo que permitirá a los guatemaltecos mantener la calma y tranquilidad frente a la amenaza de la pandemia.
TRABAJO POR DELANTE
Gabriela Chávez, psicóloga de la Clínica y Consejera Social y experta en temas de salud mental, opina que en Guatemala hablar del tema aún es considerado un tabú por factores como: desconocimiento y la falta de certeza jurídica.
Enfatiza que a pesar de tener un marco legal (Política Nacional de Salud Mental 2007-2015) que norma las responsabilidades, obligaciones y funciones del estado, en materia de salud y bienestar de los guatemaltecos, hace falta diseñar y proponer una ley específica de la salud mental la formulación dentro del código de salud de un capítulo dedicado específicamente a la salud mental.
Chávez destaca que los logros que se han obtenido hasta la fecha en Guatemala no son satisfactorios porque existe una combinación de crisis económica y sociopolítica, la falta de apoyo institucional y afectivo ha permitido situaciones adversas y desfavorables que agudizan las condiciones de vida y la salud mental en los guatemaltecos.
Agrega que en Guatemala, factores sociales como la pobreza, falta de empleo, nivel socio-económico, bajo nivel educativo, el estrés, suicidio, desintegración familiar, el uso y abuso de ciertas sustancias (tabaco, alcohol y drogas), entre otros, influyen en el estado emocional de la persona y también se convierten en desencadenantes de una enfermedad mental, éstos factores comúnmente se observan en nuestra sociedad y no afecta solamente al individuo, también alcanza a las personas que conviven diariamente con él.
Esta caracterización de la realidad facilita determinar los sectores donde más impacto ha tenido la crisis del sistema, siendo estos los grupos mayas, garífunas y xincas, los que directamente sufren, sienten y manifiestan las consecuencias de ésta problemática debido a que son los más vulnerables por el alto costo de la vida, desempleo, subempleo y el mínimo acceso a la asistencia sanitaria, según la Política Nacional de la Salud.
Estos grupos viven diariamente experiencias de carencias afectivas, económicas y de servicios, generando situaciones estresantes que afectan profundamente el aspecto psicosocial que provocan sentimientos de impotencia, desconfianza, inseguridad, que influyen e intervienen en el proceso de crecimiento y desarrollo de la potencialidad del ser humano.
Los problemas de salud mental en las personas, se encuentran en gran medida determinados, por su ambiente social, pero también implica otros factores como el biológico (la genética) y el estado psicológico (emociones y pensamientos) del individuo. Partiendo de eso por medio de la psicoterapia, los psicólogos ayudan a las personas a llevar adelante vidas más felices, saludables y productivas.
La salud mental se puede tomar como la estrategia de estimular a las personas para que alcancen un nivel mínimo de satisfacción de sus necesidades que a su vez les capacite psicológicamente para enfrentar su problemática objetiva, partiendo de la atención primaria de salud como visión de conjunto del problema de salud mental de la población.
La OMS establece que, cerca de 1000 millones de personas viven con un trastorno mental a nivel mundial, tres millones de personas mueren cada año por el consumo nocivo de alcohol y una persona se suicida cada 40 segundos. Y ahora, miles de millones de personas de todo el mundo se han visto afectadas por la pandemia de Covid-19, que está teniendo repercusiones adicionales en la salud mental de las personas.
El acceso a una atención de salud mental de calidad y asequible en el mundo antes de la pandemia, y en particular en las situaciones de emergencia humanitaria y de conflicto, ha disminuido aún más debido a COVID-19, ya que la pandemia ha alterado el orden de los servicios de salud en todo el mundo.
Las causas principales han sido la infección y el riesgo de contaminación en centros de atención como los centros de salud y las instituciones psiquiátricas; los obstáculos para reunirse con personas cara a cara; el hecho de que el personal de salud mental esté infectado por el virus; y el cierre de los centros de salud mental para convertirlos en centros de atención para personas con Covid-19.
Reconociendo los avances y los aportes a la salud mental del trabajo realizado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, se deben tomar en cuenta algunos aspectos en los cuales el enfoque de la institución debe profundizar, entre éstos: la importancia de abordar la salud mental desde otras perspectivas más holísticas, la promoción de la salud mental, la prevención de los problemas de salud mental a nivel primario de la salud pública.
Así mismo, la inexistencia del componente de salud mental en las acciones de salud general, la importancia del trabajo sectorial para dar respuesta a problemas de salud mental, la descentralización de los servicios, las nuevas estrategias para la reinserción social del paciente con discapacidad mental, la necesidad de la permanente vigilancia a los derechos humanos de los enfermos mentales.
La respuesta social a la problemática de la salud mental no se considera una tarea exclusiva del sector salud, en tal sentido las acciones de abordaje a la misma deben involucrar no solamente a la red de servicios de salud, sino a todas las instituciones que influyen directa o indirectamente en el bienestar y desarrollo de la población.
El Día Mundial de la Salud Mental es una oportunidad para que el mundo se una y comience a rectificar la desatención de que ha sido objeto históricamente la salud mental, dijo el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Agrega que estamos viendo las consecuencias de la pandemia de Covid-19 en el bienestar mental de las personas. A menos que nos comprometamos seriamente a aumentar la inversión en salud mental ahora mismo, las consecuencias sanitarias, sociales y económicas tendrán un gran alcance.
Por: German Chajón
Fotos: Arte: Mario Sierra