Señoras y Señores
Estoy aquí, ante el pueblo de Guatemala, ante los representantes de la democracia guatemalteca, ante la Comunidad Internacional, ante mis amigos y ante mi familia para decirles que me siento muy honrado de haber sido electo Presidente del Organismo Legislativo y les reitero mi compromiso firme de cumplir con la Constitución y demás leyes de la República.
Quiero agradecerle a Dios, a mi familia, al Partido Patriota y a este Honorable Pleno el haber depositado en mí su confianza.
Este es el compromiso más trascendente que he enfrentado en mi vida. Me comprometo con el corazón lleno de júbilo y el alma llena de coraje y firmeza, a entregar lo mejor de mí para lograr el bienestar de los guatemaltecos, la dignificación de este Congreso y la grandeza de mi Patria.
El Congreso es fundamental, en el sistema político. Además de cumplir con sus funciones de legislación, fiscalización e intermediación, es parte vital del sistema de pesos y contrapesos de los regímenes democráticos.
No puede haber Democracia sin Congreso, así como no puede haber Democracia sin Partidos Políticos; sin embargo, sólo el 31 % de los guatemaltecos expresa confianza en el Congreso y, aunque el promedio latinoamericano es del 34%, es un indicador negativo ya que el Congreso es el principal órgano de recepción y respuesta a las demandas y aspiraciones de la población.
Guatemala vive un momento muy importante en su historia. Grandes cambios se han iniciado en el último año, así también nos aguardan desafíos enormes y amenazas de grandes dimensiones que se ciernen sobre el futuro de nuestro país.
Este Congreso no puede estar al margen de la realidad nacional e internacional.
No puede estar al margen de la demanda ciudadana por la transparencia de las instituciones públicas.
No puede estar al margen de la necesidad de ayuda inmediata de los más necesitados.
No puede estar al margen de la necesidad de capacitación y educación de la población en extrema pobreza, elementos necesarios para que continuamente eleven su nivel de vida.
No puede estar al margen de la necesidad urgente de convertir a Guatemala en un país atractivo para la inversión nacional y extranjera, porque sólo por medio de la inversión se generan empleos, parte fundamental para el desarrollo del país.
Por eso y por muchas razones más, este Congreso está llamado a hacer grandes esfuerzos para elevar su credibilidad, su dignificación y su autoridad política.
El Congreso es el elemento fundamental en el fortalecimiento del sistema político, incluyendo a los Partidos Políticos. En la medida en que gane prestigio y autoridad, se consolida el sistema democrático y se fortalece la representación ciudadana.
Por ello, colegas parlamentarios, estamos obligados a ejercer dignamente nuestro rol de representantes del pueblo de Guatemala, porque es a nosotros, Honorable Pleno, a quienes corresponde la esencial misión de orientar al Estado y dar el ejemplo. Y esta obligación comienza desde el primer día que tomamos posesión de nuestras curules y termina el día en que el pueblo nos juzgue en la papeleta electoral.
Hay muchas expectativas acerca de la tarea que se me ha encomendado. La mayoría son de esperanza y cambio, de renovación de imagen, de credibilidad y dignificación, de fortalecimiento en la búsqueda de consensos. Llenar estas expectativas es un desafío enorme, y requerirá de esfuerzo, entrega y trabajo. Por lo tanto, impulsaré desde hoy medidas que incrementen la transparencia en la gestión legislativa y el acceso que la población requiere del quehacer parlamentario, del contenido de los debates y del trabajo tesonero de las comisiones.
Es por eso que desde hoy abrazo el llamado que hacen las organizaciones de la Sociedad Civil por la Transparencia y la Integridad. Lo hago propio y les anuncio que en muy breve tiempo estaré convocando a estas organizaciones para ratificar juntos el compromiso por la Transparencia. Vamos a impulsar las Iniciativas de Transparencia enviadas por el Ejecutivo y dictaminadas ya por dos comisiones de este Honorable Congreso. Vamos a pedirle a la instancia de Jefes de Bloque que nos acompañen en este proceso y vamos a mantener y mejorar los espacios de discusión con la Sociedad Civil en su totalidad.
Me comprometo a mantener una política de puertas abiertas a la ciudadanía y a los medios de comunicación social, reconociendo el trabajo de quienes cubren esta fuente, pues gracias a su especialización y destreza, transmiten la noticia e interpretan la diaria labor parlamentaria.
Fortaleceremos la comunicación externa para que el ciudadano esté permanentemente informado de lo que hacen sus representantes y conozcan que en este Congreso se hacen esfuerzos legítimos para elevar el nivel de vida de los guatemaltecos.
Reforzaremos la comunicación interna para que nosotros mismos, diputados y diputadas, nos sintamos representados y atendidos por la Presidencia y la Junta Directiva.
Me comprometo, colegas parlamentarios, a que tendrán en este servidor toda la cooperación y respeto que se merecen, así como un diálogo político permanente.
Tengan la seguridad de que siempre estaré aquí para escuchar, especialmente cuando no estemos de acuerdo, sólo les pido que se unan al esfuerzo de cambiar esta institución, paso a paso, proceso por proceso y ley por ley.
Mi presencia aquí es únicamente el inicio de una nueva etapa, es la oportunidad de cambiar y de no regresar a las practicas del pasado, pero no puedo hacerlo solo. Tiene que ser un esfuerzo compartido por los 158 diputados electos al Congreso de la República.
Es una tarea muy grande y los retos son fuertes, pero vamos a lograr el cambio que la población exige y demanda.
Unámonos en un espíritu de patriotismo, de servicio y responsabilidad, donde cada uno de nosotros pone su esfuerzo trabaja más duro, no para los intereses personales, sino para los intereses de todos los guatemaltecos. Recordemos que somos una Nación y si triunfamos, será como Nación; pero si fracasamos, también serán como Nación, como guatemaltecos todos.
Resistamos la tentación de caer en la inmadurez política que nos ha caracterizado por mucho tiempo. Enfaticemos los valores de Libertad y Unidad Nacional, valores que compartimos todos. Hagamos un esfuerzo por superar lo que nos divide y que impide nuestro desarrollo como Nación. No somos enemigos, somos guatemaltecos y aunque las pasiones políticas cultivan los disensos, no debemos permitir que rompan nuestro deseo de un mejor país.
Demostremos al mundo entero que aunque nuestras historias individuales son diferentes, nuestro destino es compartido y que Guatemala puede ser un ejemplo para los parlamentos del mundo, que nuestros valores patrios y nuestra fortaleza como Nación proviene de los valores que compartimos: Democracia, Libertad, Oportunidad y Esperanza.
Una esperanza de cambio, de que este Congreso cambia, que este país cambia y que los guatemaltecos también cambiamos.
Para que una institución pública tenga fortaleza y credibilidad debe existir primero un compromiso ético de sus miembros y empleados para con sus responsabilidades laborales. En este sentido, me comprometo junto a mis compañeros de Junta Directiva a tomar las medidas necesarias para hacer eficiente el trabajo y el uso del tiempo de las Plenarias y las Comisiones de Trabajo.
Somos un Pueblo con dolor y esperanza, que lucha y que progresa lentamente. A veces el cambio se ve remoto, pero les afirmo, señoras y señores, es momento de actuar.
Cuando sientan que sus voces son silenciadas y sus esperanzas disminuidas, debemos alzar la voz y trabajar por defender los derechos de las poblaciones más vulnerables, de los más indefensos, de las niñas y de los niños. Es momento de actuar.
Cuando hay contracción económica y pobreza, debemos legislar para crear empleos y generar bien común. Es momento de actuar.
Cuando vemos que la corrupción avanza y detiene nuestro progreso, debemos legislar para fortalecer nuestras instituciones y ejercer una eficiente fiscalización. Es momento de actuar.
Cuando vemos que existe un gran número de guatemaltecos que viven en la exclusión, legislemos para promover el desarrollo social sin poner en peligro los principios fundamentales que dicta nuestra Carta Magna. Es momento de actuar.
Cuando vemos que las inversiones se van a países vecinos y que los guatemaltecos perdemos las oportunidades de generar empleos. Es momento de actuar.
Cuando vemos a nuestros niños más pobres en estado de desnutrición crónica, cuando vemos incrementar la violencia en contra de las mujeres, cuando vemos a nuestros jóvenes sin oportunidades de empleo, es momento de actuar.
Cuando vemos que los Guatemaltecos que viven en el área rural tienen serias carencias en educación y capacitación. Es momento de actuar.
Pero no sólo se puede actuar ¡Se debe actuar!
!Este es el momento, Este es el tiempo y este es el lugar!
Actuar para que existan oportunidades de empleo, dignos y formales, para todos los guatemaltecos.
Actuar para que nuestros hijos tengan un mejor futuro que el que tuvimos nosotros.
Actuar para que tengamos un desarrollo social que vea más allá de la agricultura y lleve al área rural un desarrollo económico que se complemente con comercio, industria, turismo y servicios.
Actuar para restablecer el camino de la Paz y la prosperidad.
Actuar para mantener sólidos los principios fundamentales del bien común.
Actuar para que avancemos como una nación multiétnica.
Podemos, señoras y señores diputados.
Podemos tener un Congreso digno, con agenda de Nación, con debate de altura y con respeto mutuo.
Podemos y haré el máximo esfuerzo, y respaldado por este Honorable Pleno, actuáremos digna y fraternalmente como lo quiere y exige el Pueblo de Guatemala.
Muchas gracias y que Dios nos ilumine.